
La historia se puede considerar más al estilo del director, y es algo que se puede ver desde el comienzo, ya que empieza con un asesinato pero que no se ve en primer plano, como ocurre en Rope. En esta película nos situamos en Londres, que está sufriendo una serie de asesinatos de mujeres rubias, asemejado con Jack el destripador. Bajo este contexto un hombre llega a una casa para convertirse en inquilino de una habitación. El muchacho pronto será considerado sospechoso por su comportamiento un tanto extraño, pero la hija de la casera, prometida del policía que investiga los asesinatos, lo protege a toda costa.
Para el papel del inquilino, Hitchcock pudo contar con una estrella británica del momento, Ivor Novello. Y para interpretar a Daisy contó con June Pritt, o como a ella le gustaba que le llamasen y así aparece en algunos créditos de sus películas, June. Por contar con una estrella, el director no pudo dejar el film como a él le hubiera gustado, ya que el director quería dejar al público con la duda de la inocencia o culpabilidad del inquilino. Pero desde el estudio no le permitieron hacerlo, así tuvo que dejar claro que la inocencia del protagonista.
Como he dicho el estilo de la historia se asemeja mucho a lo que a él le gustaba, y se nota, porque ya se empieza a ver ese toque peculiar. Con el asesinato del principio, con una madre (la casera) dominante que pronto intentará poner a la hija en contra del protagonista, ya se empieza a jugar con el humor negro y con el contenido sexual, y por supuesto un recurso que utilizó innumerables veces, un hombre inocente acusado de un delito.
En cuanto al humor

Con respecto a las escenas c


Lo interesante de la película, o por lo menos para mí, es que no se centra en quien es el asesino, no hace falta saber cual es aspecto. El film trata de cómo los asesinatos afectan a los personajes retratados. Un hombre acusado injustamente, un policía que acusa a un inocente por celos, una mujer que protege al máximo sospechoso porque desde el primer momento que lo vio quedó prendada de él y una madre sobre protectora que intenta proteger a su hija de un peligro que solo ella ve. De las cuatro películas mudas que he visto de este director esta sin duda es mi preferida y la que encuentro de mayor nivel visual, y si alguien se anima a ver alguna yo recomiendo esta sin duda, hablo de los films mudos, los sonoros son otra cosa.
Igual que en The Pleasure Garde, la película intentó ser saboteada por Graham Cutts, director con el que trabajó Hitchcock en sus inicios. Y en el visionado de los productores, C.M Woolf tuvo la misma opinión que con el anterior film, que no se entendía, así que prohibió su distribución. Pero al tiempo Michael Balcon, salió a salvarlo, y contrató a Ivor Montagu, para viera la película y propusiera unos cambios. Montagu quedó impresionado con la técnica de Hitchcock y propuso algunos cambios que el director aceptó, entre ellos reducir los carteles de más de trescientos a unos ochenta, al final The Lodger fue todo un éxito. Pero Hitchcock en uno de sus momentos de poca gratitud, no le reconoció ningún merito a Ivor Montagu, él se lo atribuyó todo.
Y ya para finalizar, y como última anécdota, el primero de los

Esta no la he visto... aunque la verdad, de las primeras pelis de hitch que he visto, antes de llegar a eeuu, no me emocionó demasiado ninguna... creo.
ResponderEliminar